jueves, 27 de mayo de 2010

Syndromes And A Century - Gente oriental siendo oriental

Torpemente me crucé con esta película en un snob conteo de las supuestas 50 mejores películas de la primera década del presente siglo (conteo realizado bajo el concepto de no se quién, pero que no me ha defraudado). Como el conteo es suficientemente snob para tener películas que escasamente wikipedia conoce nunca creí encontrar esta película cuyo director tiene un nombre tan absurdo como tailandés Apichatpong Weerasethakul. Sin embargo, mi muy snob biblioteca de la Universidad tenía una copia de esta película y, un poco a regañadientes, la saqué.
La descripción de la caja del DVD no decía nada, sólo hablaba de cierta estrañeza y cosas así. Nunca me preocupé por siquiera buscar su trailer en youtube. Simplemente la metí en mi DVD y le puse Play. En el menú aparecía la opción de ver el trailer (que sigue a continuación) y despreocupadamente lo vi, casi ni le presté atención, en ese momento temí
que fuera otra de esas películas que no soportaría y terminaría deteniendo a la mitad. El trailer en sí no aporta mucho (y sin embargo contiene los diálogos más dialógicos (sic) de la película):


La empezé a ver: buena imagén, buen color, buena música, buenos paisajes, buena arquitectura pero ¿trama?. Seguí viendola con cierta extrañeza, un poco distraido: me quería hacer el indifernete. Luego algo me llamó la atención: había algo en esa espera de trama, en la búsqueda de conexiones y puntos dramáticos, en la esperanza de que la historia ocurriera por un algo más y no por un sólo-sí-misma. No sé si me hago entender, no sé si confunda más si aseguro que la trama tan simple-inexistente tiene un algo detrás mayor a los algo-detrás que hay en las películas normales. La película repitió sus "diálogos" en otro contexto, las palabras se iban alejando unas de otras, personajes entraban y salían, hablaban y miraban, la música de fondo, dos estatuas de buda, escenas absurdamente largas de puertas, un cuarto lleno de humo, un parque, fin.
Desconcierto: me puse a pensar en qué era lo que acababa de ver, los créditos pasaron y se acabaron, la película volvió al menú. Volví a ver el trailer, saqué la película del DVD y me acosté a dormir.
Ahora no puedo dejar de pensar en esa película de orientales que se me antoja tan oriental que no pienso desarmar. Sólo la quiero compartir. Y por que es tan snob, la comparto en este blog tan snob recordando un momento snob en la vida de Charlie Brown.

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